La limpieza de garajes, imprescindible para la salud pública y el medio ambiente

Las marcas de neumáticos en el suelo, los toques en las columnas, el polvo de los fluorescentes y conductos de ventilación o la suciedad habitual de sus suelos. Las grasas y aceites que los vehículos pueden derramar o los gases tóxicos y metales de combustión que entre sus paredes desprenden cada día los múltiples tubos de escape no hacen más que poner en evidencia que, a pesar de lo que a priori pueda parecer, el constante tráfico de coches puede convertir los garajes comunitarios en un foco de infecciones. Especialmente aquellos parkings que no se limpian con la periodicidad y el esmero que merecen. En otras palabras: con la ayuda de expertos en la materia.

Y es que, aunque generalmente sea costumbre relegar la limpieza de los garajes a un segundo plano, mantener estos espacios en perfecto estado es una cuestión de salud pública y respeto por el medio ambiente. Sí, de salud pública y medio ambiente. Pues, como se avanzaba en líneas anteriores, los aparcamientos son propicios a una insalubridad que solo un equipo profesional puede remediar. Pues, no hay duda de que va mucho más allá de un barrido y fregado de suelo habitual.

Se trata de una tarea a desempeñar de forma regular y escrupulosa, además de con la ayuda de maquinaria específica como barredoras y aspiradoras industriales, hidrolimpiadoras o aparatos desengrasantes para el suelo. Sin olvidar el mantenimiento preciso de los pilares, las rejillas, las tuberías o los desagües. Unas desembocaduras donde suelen acumularse desperdicios que, de no eliminarse, pueden germinar en plagas de distinta índole.

Con todo, no hay duda de que restar importancia a la limpieza de los garajes comunitarios es un error. Un error que, afortunadamente, solo necesita de los servicios de una empresa de limpieza para enmendarse.